Concentración Sanguínea de Alcohol

El contenido de alcohol en la corriente sanguínea, también llamado el nivel de alcohol en la sangre (BAC, por sus siglas en inglés) es el medio para establecer la concentración de alcohol en el nivel sanguíneo de una persona en un momento determinado.  El nivel de alcohol es evaluado como masa sobre volumen.


Por ejemplo, una concentración de alcohol de 0.05% significa 0.05 gramos de alcohol en 100 gramos de sangre del individuo.  La página de web bloodalcoholcalculator.org facilita los cálculos de concentración de alcohol.


Si bien la concentración de alcohol en la sangre se mide con un cálculo relativamente explícito, muchos factores individuales pueden afectar el BAC de una persona.  Los índices de consumo y eliminación varían de persona a persona, y otros factores específicos incluyen el género del individuo, su metabolismo, la cantidad de comida en el estómago, y el lapso de tiempo desde su último trago.  También influye la genética hereditaria.


Todos los estados del país tienen un límite legal de BAC de 0.08%.  Esto significa que todos los estados coinciden en que conducir con una concentración de alcohol más alta de 0.08% es un delito.  Sin embargo, las leyes y las sanciones con respecto a la concentración de alcohol permitida para conducir varían de estado a estado.


Asimismo, la mayoría de los estados tienen límites de niveles de alcohol más bajos para ciertos conductores, como por ejemplo choferes profesionales (de camiones o comercio).  En la mayoría de las jurisdicciones, reprobar un examen de alcoholemia es suficiente motivo para establecer causa probable y culpar a alguien por una infracción de tránsito relativa al alcohol.


Las sentencias penales por infracciones relacionadas al alcohol varían de estado a estado y pueden resultar desde en multas hasta en la suspensión o anulación de la licencia de conducir.  En los casos más serios, el juez puede dictaminar prisión para el conductor inculpado.  Esto también ocurre con infractores recurrentes o aquellos con múltiples infracciones graves.


En muchas jurisdicciones, a los que por primera vez reciben una acusación por DUI o una infracción similar, se les ofrece una condena en suspenso sin pronunciamiento (PBJ, por sus siglas en inglés) o algún otro acuerdo de juicio diferido. Una condena en suspenso antes del juicio o un acuerdo de juicio diferido es un período de prueba en vez de una sentencia condenatoria.


Si el Estado le ofrece al conductor inculpado un PBJ, dicho individuo permanecerá en período de prueba por un tiempo especificado y deberá atenerse a ciertas condiciones durante ese período.  Estas condiciones generalmente incluyen cumplir satisfactoriamente con un programa de capacitación para conductores.


También se les puede exigir a los inculpados colocar una cerradura impuesta en la llave de encendido de sus vehículos.  Estos dispositivos son caros, y los dueños del vehículo deberán hacerse cargo de los costos de la compra y la instalación.  Una vez instalado, el conductor deberá soplar dentro del dispositivo para encender el auto.  Si el sistema detecta alcohol en el aliento de la persona, el vehículo no se encenderá.


A cambio de un acato satisfactorio de todas las condiciones de la sentencia en suspenso, el conductor inculpado no tendrá jamás que informar –al empleador, una institución educativa, u otras instituciones- que él o ella ha sido hayado culpable o condenado por un DUI, o cualquiera sea el cargo recibido.


Si la persona transgrede las condiciones de la sentencia en suspenso, esa sentencia puede resultar en imputación, juicio o condena y el juez entonces podría imponer la máxima sentencia penal por la infracción.


Al aceptar un PBJ, el defendido debe admitir y aceptar que está esencialmente renunciando al derecho de un juicio con jurado, y al derecho de apelación.